domingo, 11 de noviembre de 2007

Fin de partida


Podríamos afirmar que quizá sean demasiados los escritores a quienes les suele gustar mucho menos la literatura que su literatura.

8 comentarios:

doberka dijo...

Vaya...ya veo que te has recuperado, aunque quizás no ha sido para tanto. Si eso es un NO, a lo de las birras...sólo tenías que decirlo Manuel. Yo no tengo prisa. Entiendo que puede ser un compromiso. No importa. Sólo esperos que estés bien.
Muchos besos MVV.

doberka dijo...

P.D. ¿ Por qué lo dices?. A mi me gusta la tuya ¿y a ti?. je,je,je.
Besos otra vez MVV.

langas dijo...

Todo hijodeputa busca un aumento de sueldo.

María S. dijo...

Qué gran verdad.

A mí me llegaron a decir: "si quieres ser poeta, NUNCA leas poesía". En su momento me asombró, pero creo que ya me he curado de espanto.

Sergi Bellver dijo...

Hay momentos en que pienso (o creo que pienso, y en realidad es algo que galvaniza mis tripas, y mi cabeza sigue tan inútil y bestia parda como siempre, y sólo barrunto), con llaneza, que quizá sean demasiados escritores, así, a secas.

"Escritores" que se gustan demasiado, ellos, en general.

Fue un placer encajar la mano de algunos que sí me parecen escritores, al menos a mí, el pasado viernes en la presentación de NN en Zárágózá. Algo debió salir bien, pues de allí no se movió nadie, y la lectura fue extensa, e intensa. Me ato un cordelito en el dedo para regresar a tu bitácora, Manuel.

Un abrazo desde Madrid.

pd: de Vilas News, abajo, la verdad, yo hubiera elegido no elegir...

Luisa Miñana dijo...

"Eimen" padre-comandante Vilas. Por eso a menudo prefiero los calamares de barrio.

Fernando Sarría dijo...

pues diría yo que los escritores son como la lluvia unos te mojan y otros no según como te pillan...pero los que se mojan así mismos...ya sabes se han meado encima...abrazos cv..lo de pater va a ser que no...

Ramón R. dijo...

Si no te gusta lo que escribes más que todo lo demás no escribas. Así habrían muchos menos escritores. Porque ¿de qué se trata?
Es demasiado pobre, la ironía no mola. Porque en el orgullo está todo y por eso Himmler quería doblegar a los testigos de Jehová. Porque hasta dónde llega el convencimiento de un hombre por la vida; hasta la literatura llegan los infelices que sueñan hasta morir. Jodida lógica, retórica de los cojones. Podemos afirmar que Abraham tenía un problema con la vida, no con la fe.