domingo, 23 de septiembre de 2007

REGRESAMOS A LA PATRIA PORTUGUESA. HABLA, POR FIN, EL COMISARIO.







Regresamos a la patria, regresamos a Portugal. Hemos tenido que vender en el mercado negro nuestras armas reglamentarias (en la foto: la de arriba mi pistola; la de abajo la del subinspector), para poder pagarnos el billete de autobús (Eurolines). Atravesaremos España, desde aquí saludamos a todos los españoles y nos cuadramos militarmente, aunque ya no tengamos pistolas, ante su Majestad el Rey, que es también -de alguna manera- nuestro Rey (foto de muy arriba). Ay, si nosotros tuviéramos un Rey así, entonces seguro que hubiéramos encontrado a Madeleine, e incluso al Rey Sebastián, y no hubiéramos tenido que vendernos las pistolas.
Regresamos sin armas a la patria.
Regresamos humillados y ofendidos, como Dostoievski.
Pero desde lo más hondo de nuestro corazón, y con el último grito decimos ¡Viva Portugal! ¡Viva Juan Carlos I! ¡Viva Inglaterra! ¡Viva Shakespeare!
La vida es buena. Os damos un beso.

11 comentarios:

José María Pérez Álvarez dijo...

Es curioso. Acabo de enviarte la típica foto de la estatua de Pessoa en la terraza del café A Brasileira, en Lisboa, donde estuvimos esta semana. Yo creo que para solucionar el caso en el que anda Golo husmeando, a la policía le faltó eso: interrogar a los escritores, interrogar a los escritores portugueses muertos. No a los vivos: los vivos andan enconados en premios y títulos y conferencias. Que se lean "La balada de la playa de los perros" de Cardodo Pires, que se lean a Natalia Correia, que se lean a Lobo Antunes (como tantos escritores portugueses, psicoanalista), que se lean a Antero de Quental y "El crimen del padre Amaro": que sea lean a Pessoa que asegura que es un fingidor. La línea de investigación, creo, está en la literatura portuguesa. Menos despachos y más cafés: Nicola, Universal, Martinho, Gelo, A Brasileira. Y que escuchen muchos fados e interroguen a los camareros: ellos lo saben todo: no sólo lo sucedido sino lo que va a suceder: son confidentes y augures. Si ellos no saben nada, el mundo no sabe nada.

Anónimo dijo...

yo creo q la frase final del comentario anterior define todo.
EL MUNDO NO SABA NADA.
todos los casos del mundo, todos.

D.P.

Anónimo dijo...

Parece una despedida de los policías. qué pena que vuelvan a su casa. los echaremos de menos.

Fernando Sarría dijo...

Nota...Madeleine en Casablanca....viaje al país de las chilavas?

doberka dijo...

Seguramente que de regreso a vuestro país seréis más felices.(según Dostoievski)
A mi me gustaría no serlo tanto en éste.
Sublime despedida de los policías.
Un abrazo, MVV.

Anónimo dijo...
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Madalenamacán dijo...

¡Uh!

Anónimo dijo...

Yo no creo que vilas haya abandonado a Kafka, sino todo lo contrario. Es puro MacKafcan.

Jose dijo...
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doberka dijo...

Apoyo la moción!

Un abrazo, MVV.

Chesús dijo...

Vilas trabaja con la ironía y la anécdota, y eso es buena literatura, y lo hace con estilo.