viernes, 7 de septiembre de 2007

CIRCULAR 07 Las afueras


"Antes, la gente lloraba en los tanatorios. Ahora, es rarísimo verlo, los familiares apenas echan un par de lágrimas, pero a veces pienso que lo hacen para que parezca que están tristes. No digo que no lo estén, sólo que, para que nadie sospeche algo raro, se muestran deliberadamente afectados. No me mire así. Es cierto. A nadie le importan ya nada los demás. Y si están muertos, menos".

Vicente Luis Mora, Circular 07, Córdoba, Berenice, 2007, p. 27.

3 comentarios:

doberka dijo...

No es que tenga por costumbre ir de paseo por los tanatorios, pero no estoy del todo de acuerdo con la opinión expuesta.
Todo depende de las circunstancias: de la edad del fallecido/a, de la cercanía y seguramente del pudor. Hoy en día, algunas personas, tienen más en cuenta ocultar los sentimientos y aparentar que se llevan bien eso de perder a un ser querido(si lo es)y se suele llorar en la más absoluta soledad. Como el que esconde un pecado. Aunque a veces se hace por no hacer sufrir a los que tienes alrededor y de paso crees que, de esa forma, das ejemplo de fuerza y entereza. Cuando en realidad lo más sencillo sería expresar lo que se siente,aunque corras el riesgo de parecer humano y corra el ejemplo.
Saludos, MVV.

La vieja dijo...

Yo además diría que para eso se ponen las gafas de sol. Para que no se vea que NO lloran.

Anónimo dijo...

La explicación es bien sencilla:

1/81 = 0.012345679012345679...

Dado que el autor es cordobés, filósofo y futuro doctor espero que entiendan la respuesta.