martes, 19 de junio de 2007

"ROJO", UN POEMA DE ANA ISABEL CONEJO



Las noches eran amapolas en el reverso de la luz, amapolas sombrías.
Yo llevaba un perfume de oscuridad y carmín de tristeza en los labios,
y hombres sin sombra vertían en sus copas una bebida amarga y ambarina
que ellos llamaban oportunidad y yo llamaba desaliento.

Yo viví en otro tiempo bajo un toldo pintado de sangre.
Mi desesperación resonaba en el aire con el sonido agudo de una trompeta plateada
y los gallos cantaban al amanecer como heraldos
de la miseria. Entonces yo llevaba
el corazón colgado de una fina cadena,
en mi cuello nevado
parecía un rubí.

En aquel tiempo, yo tenía
la edad incalculable de mi miedo…

7 comentarios:

Mariano Ibeas dijo...

Te remito a mi blog http://desdeldesvan.blogia.com donde podrás encontrar hermosos campos de amapolas, esta vez sí, un poema en rojo.
Gracias.
Mariano Ibeas

Fernando dijo...

A veces las sombras de la noche nos traen las lunas rojas como si en ellas habitara la ira...o el casi imposible de nuestros deseos ..un campo de amapolas sembradas en ella.

abrazos rojos.

Pepe dijo...

Olé´
Pepe Cerdá

Residente Disolvente dijo...

Buen termómetro del aforo!!!

Luisa Miñana dijo...

"Inobjetable". Lo que es, es y respira.

High.tech dijo...

No es una gamberrada tanta resolución?

bcl dijo...

No importa lo que hagas con las noches y sus sombras. Lo que importa es que el miedo no te impida caminar, a pesar de que tus pasos dejen rojas sus huellas.
Bonito poema Isabel.