sábado, 4 de octubre de 2008

Asesinato justo

Ayer fui a ver la película "Asesinato justo", donde trabajan dos de mis actores favoritos, Robert de Niro y Al Pacino. La película es, sencillamente, malísima. No vale ni cincuenta céntimos. Y me costó seis euros, porque me dio por sacarme una entrada VIP. Los asientos VIP son estupendos. Cuero rojo. Sensación de nave espacial. Sensación Coche Fantástico asegurada. Menos mal de los asientos VIP, que entretuvieron mi aburrimiento ante semejante bodrio.
Sin embargo, no me sentí timado: el haber estado dos horas allí sentado, en ese maravilloso trono de cuero, mientras Al Pacino y De Niro hacían lo que podían con ese guión penosísimo, valió la pena. Es curioso: si me hubiera sacado una entrada estándar, de butaca estándar, sí me habría sentido timado.
Un Minute Maid con sabor a hierbabuena vale 3,10 en los cines de Gran Casa.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

AVISO: creo que las entradas vip deben de valer más de 6€ porque las normales valen 6 y pico. La precisión crematística sienta bien a tus escritos, Manolo. Abrazos, man

carlos dijo...

Hola, tenemos un blog donde publicamos cuentos de gente a la que le gusta escribir y leer relatos ¿quieres participar?

http://100cuentos.blogspot.com

Anónimo dijo...

La musa de los poetas zaragozanos se ha ido a pescar un merluza de las gordas ¡son fiestas Del Pilar!
¿O no?

Ana dijo...

¿3,10? pero supongo que por lo menos será de litro y la pajita tambien irá tapizada en cuero rojo.

Miguel Ángel Y. dijo...

Son buenas butacas,si. Lo que pasa es que tienen doble codera y tienes más dificultad para explorar los muslos de tu pareja...Pero ¿son de cuero? ( Las butacas).

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo, Vilas, esa película es muy buena, lo que pasa es que no has sabido verla.
Saludos,
Kant.

Anónimo dijo...

Efectivamente Vilas fue un detective en la noche del sábado pasado. Un vampiro. Una cabeza extrañada. Vi a un vampiro en la calle Espoz y Mina (¿hay alguna calle mejor para un vampiro?).
Vilas: el miércoles por la mañana estaré comiéndome por primera vez en mi vida unos calamares en el Bar Victoria de Barbastro: ¿me das algún consejo?, ¿qué me pongo?
Abrazos, Enrique.