viernes, 4 de diciembre de 2009

EL HOMBRE DE NEGRO

Lo bueno de haber escrito "Aire Nuestro" es que todo el mundo me pregunta por Johnny Cash, y eso es muy hermoso. Porque a mí lo que más me gusta en esta vida es hablar de Johnny Cash.
Qué guapo está en esta foto, madre mía, qué guapo era. Con su 1,86 de estatura, 4 centímetros más que Elvis. Y con aquellas botas mexicanas y con el tupé se metía tranquilamente en el 1,90 o más. Qué bien.

Con June cantaban un clásico de Dylan: "It Ain´t Me, Babe". Es lo que estoy escuchando ahora. Absolutamente perfectos los dos. Yo les puse a cantar juntos ,en "Aire Nuestro", la maravillosa "Jackson"; ahora estaba pensando en la conveniencia de que cantasen también "It Ain´t Me, Babe" en mi novela. En aumentar el tiempo del concierto de la Catedral de Santiago, para que pudieran cantar más canciones: ¿Y cómo se hace eso, eh, cómo se hace eso en literatura?
¿La segunda venida de Cash a España?
Johnny Cash también sale en la novela "Deseo de ser punk" de Belén Gopegui. Me alegré mucho cuando me encontré a Cash allí. El otro día, en Madrid, se lo dije a Belén. Y ella me dijo "es que Cash es muy grande". Qué bien.
Efectivamente, la voz de Cash es la Tierra.

1 comentario:

J. L. Pomona dijo...

Hola Manuel,

Estoy devorándome tu Magia. Es sublime, ¿sabes? Y anoche me zampé Calor en un pispás. Tiene imágenes inquietantes. Como la del tiro del soldado, su despedida de Manuel Vilas. Y el hombre que se casa.

San Vilas, te proclamo. A cada página se te distingue menos de la siguiente. Dónde terminas Vilas.

Si un día coges tu dinero y lo empiezas a repartir por ahí, dando de comer al hambriento con pedazos de tu hipoteca o dando al sediento de palabras las letras de tu coche (que él se las conforme)... En tal caso, avise.

Estuvo bien en La Casa Encendida. Muy bien. Yo le vi poner caras y hacer mohínes. Decir las palabras justas.

Es posible que en el siglo XXII trabajemos 10 minutos al día. Y todos se rieron con su ironía. Pero Vilas lo dijo en serio. Cero ironía. Y luego al explicarlo, que no era ironía, todos se quedaron en suspenso.


Le sigo, Vilas.

Un saludo.