domingo, 28 de diciembre de 2008

CONSERVANTES


He visto estos días el documental de Grant Gee sobre Joy Division. En el documental intervienen los antiguos componentes de Joy Division (Sumner, Hook, Mason), recordando los años de la banda y recordando, obviamente, a Ian Curtis. Todos ellos han envejecido notoriamente, e incluso han engordado preocupantemente. Ese envejecimiento de Sumner, Hook y Mason contrasta con la juventud inalterable de las imágenes de Curtis. Puede que el suicidio sea un conservante audiovisual, un alto grado de conciencia aduiovisual, un elevadísimo grado de conciencia estética de carácter audiovisual. Hay una perplejidad derivada del carácter de conservante audiovisual del suicidio que penetra todo el documental de Grant Gee.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

No se deveria recordar tanto a los suicidas,si se han muerto es porque asi lo decidieron en muchos casos cobardemente en otros por desesperación.Hacen falta más cojones para vivir que para morirse. Por otro lado para que suicidarse si la muerte ya viene sin llamarla.

Anónimo dijo...

Vilas eres la hostia. Está todo el mundo de fiesta con el turrón y el champán y la hostia en vinagre y tú dando la matraca con el puto suicida ese de Curtis. Besos. Jo.

Fernando dijo...

a veces el suicidio es miedo o aprehensión...pero quién no se suicida a menudo poquito a poco?..abrazos MV

Raquel Giménez dijo...

Pues estoy con Fernando. Al anónimo número uno le recomendaría que no se alarme tanto por causa de los suicidas. Si prefieres que nadie juzgue cómo vives, sería mejor que no juzgues tú cómo mueren otros.
Los cojones, como todo, son relativos. Ya que te gusta tanto estar vivo, relájate y disfruta. Deja que cada uno termine su vida como le salga de los cojones (por emplear una semántica que comprendas). Cada uno recuerda a quién mejor le parece (hasta ahí podíamos llegar, amigo).
Y mientras la muerte viene sin llamarla, quizá encuentres un ratito para revisar tu ortografía.
¡Hay tanto que hacer mientras se está vivo! Suerte con esos miedos a las decisiones ajenas.

Anónimo dijo...

Viva la libertad de espresión!
Has pensado Raquel, que podia estar hablando con conocimiento de causa? ¿lo has pensado?
Parece que eres muy poco tolerante tu tambien, porque te molestan incluso mis faltas de ortografia.
Quizas mis estudios sean muy limitados, por emplear mi tiempo en intentar quitarme la soga del cuello.

Anónimo dijo...

Los suicidas se mueren porque quieren.
La mayoria se mueren sin querer morirse.
A.

pepe montero dijo...

Tienes mucha razón.

Yo, ya me suicidé, ici et lá, en Julio, y da gusto Ver-ne.

Anónimo dijo...

Que cachondo el Pepe ¡se nota que
es de la tierra.
A.

Raquel Giménez dijo...

Querido anónimo número uno: lamento haberte ofendido, si eso es lo que ha ocurrido (soy una poetisa por descubrir). Lo cierto es que suelo pensar antes de hablar e, incluso, antes de escribir (aunque parezca mentira). Creo que, a determinada edad, casi todos hablamos con conocimiento de causa, y casi todos, por desgracia, tenemos que invertir cierta cantidad de energía en quitarnos la soga del cuello. No estás solo, créeme. Hace pocos días se suicidó alguien a quien conocía, y puedes estar seguro de que no estoy tocando las castañuelas. Intentaba hablarte de respeto a las legítimas decisiones de los demás. No es buen plan (creo yo) andar juzgando quién tiene cojones y quién no en función de algo tan serio como decidir quitarse la vida. Respeto, colega. Tampoco me parece buen plan presentarse como víctima para justificarse. Resuelve, colega.
Si te sientes mal (creo que de eso hablas), bienvenido al club de los tristes. Tampoco en eso estás solo. Pero, "porfa", no nos digas a quién debemos recordar y a quién no, que corres el riesgo de quedarte predicando en el desierto.
Todo esto sin acritud. De buen rollo, ya sabes.
Gracias, Pepe, por el toque de humor, que buena falta nos hace. Desdramatizar un poquito me parece buena forma de empezar a quitarse la soga.
P.S. Comentario ampliamente meditado antes de su publicación.
Saludos.

Anónimo dijo...

Mira Raquel no tengo ganas de sequir con esto yo no digo a quien se tiene que recordadar y a quien no, cada uno que recuerde lo que le de la gana.No creia que mi comentario diera tanto de si o de si no, era eso un comentario vivido desde dentro eso si y de años no hablemos, si quieres te vendo, mejor no..... que esos tambien bienen solos.

Raquel Giménez dijo...

Pues de acuerdo, amigo. Yo tampoco tengo el parrús para demasiados ruidos, y está claro que no nos entendemos del todo bien.
De momento, no estoy interesada en lo de comprar años (prefiero un arreglo a lo Dorian Grey), así que gracias por reconsiderarlo.
Pido disculpas al propietario del blog por llenarle esta entrada de comentarios que nada tienen que ver con el contenido de la misma. Así que mil perdones, M.V. Fin consensuado de la reyerta suicida. Saludos.

Anónimo dijo...

Con Dios hermana¡
Y si en pedir perdon al dueño del blog, en eso totalmente de acuerdo.