
(fotos: Rodolfo Fogwill y cubierta de la edición argentina de "España").Acaba de aparecer la edicón argentina de mi novela "España", editada en Buenos Aires por la editorial Mansalva. El escritor argentino Rodolfo Fogwill escribió esto en el periódico "Perfil" sobre la novela:
España, del aragonés Vilas (1962), es un libro de inusitada frescura, algo sorprendente procediendo de un autor español. Hilvana medio centenar de historias y microrrelatos agrupados caprichosamente en once capítulos que el editor español no vaciló en llamar novela siguiendo la práctica fraudulenta de la industria. No es una novela: es literatura en estado puro y procesa sin miedo los desafíos de la identidad y el verosímil que enfrentan los verdaderos creadores como Vilas, y muestran que España está en otra parte y no donde creen los sudacas que quieren conquistarla poniendo un desaparecido en la página 78 o en la 132.
Este fue el último artículo que publicó Fogwill. Me han dicho Francisco Garamona y Ricardo Ramón que tenía mi novela en la mesilla de la habitación del hospital en el que murió a causa de un enfisema pulmonar. Yo admiraba mucho a Fogwill, acababa de leer hace unas semanas el extraordinario "Un guión para Artkino", en la edición española de Periférica, en donde también había leído "Help a él", una obra maestra. No es solo que lo admirase, sino que veía en él un motivo de esperanza para proseguir en una tradición literaria no muy española, sin que esto signifique ningún juicio de valor: cada uno hace lo que puede, escribe lo que puede, y eso es bastante. Ese motivo también me lo proporciona la obra de César Aira. Me ha entristecido esta noticia, obviamente; y también me ha producido bastante perplejidad.














