lunes, 14 de noviembre de 2011

"LA MULTITUD QUE CAMINA" (ARTÍCULO EN "ABC CULTURAL")


LA MULTITUD QUE CAMINA



Los seres humanos somos capaces de pensarnos muertos de mil maneras distintas y ninguna de ellas es verdad. Los zombis nunca me dieron absolutamente nada de miedo. Tampoco asco. Son una creación cultural tan pop como las patillas de Elvis Presley. Cuando los veo en la tele o en el cine, me dan ganas de darles un beso en su boca nauseabunda y retorcida. Van todos tan juntitos siempre, en manada, se supone que vienen de entre los muertos. Pero son tan cutres los zombis, degradan tanto la muerte, que acaban convirtiendo al resucitado en un mendigo. Parece una lección última del capitalismo moral: si resucitas, aun es peor. Descansa en paz, no vuelvas, ni se te ocurra volver; desde la muerte se regresa solo para dar más pena aún que la pena que diste mientras estabas vivo. ¿Por qué las uñas de un zombi, tal como se vieron en el primer capítulo de la primera temporada de la famosa serie televisiva americana The Walking Dead, tienen que ser tan rematadamente asquerosas? ¿Por qué la muerte debe ser tan irrespetuosa con la manicura clásica? Es una cuestión de trasfondo social. Los zombis son el proletariado del Más Allá, son la masa barata, el contrapunto de los altos espíritus de los ángeles, de las criaturas resplandecientes y de los vampiros pijos de Crepúsculo.
Para que quede claro que los zombis son escoria política, el primer capítulo de The Walking Dead se abre con el fusilamiento cerebral de una niña zombi, que arrastra un osito de peluche. Nos gusta que maten a un niña zombi, no vemos niñez ni inocencia en ella, solo vemos miseria y excremento. Miseria y alienación son dos conceptos políticos. Por cierto, hay un personaje en The Walking Dead que es clavadito al cantante español Peret. Me refiero a Dale (interpretado por Jeffrey DeMunn). Dale y Peret tienen el mismo toque visual de barba blanca, el mismo mentón, la misma cabeza. Cada vez que veo a Dale en la pantalla de la tele, pienso que en cualquier momento va a romper a cantarles a los zombis “una lágrima cayó en la arena, en la arena cayó tu lágrima”. Zombis y rumba catalana.
Desde que los inventó el director de cine George A. Romero en la legendaria película La noche de los muertos vivientes (1968) hasta la serie de televisión The Walking Dead (2010) los zombis han campado a sus anchas por el mundo de los vivos. Romero les atribuyó una cualidad fundamental: que van a dos por hora. No corren. Eso pensaba Romero: que la muerte era lenta, que la muerte te convertía en el cochambroso caracol más lento del universo. Romero se inventó un bicho humano al que poder pegar tiros en la cabeza sin remordimiento alguno. Romero se inventó la democratización de Drácula. Se inventó un submundo muy mexicano. La estética zombi se basa en los grotescos esqueletos mexicanos, en la Santa Muerte. El no-muerto perdía su aura romántica, le era retirado su encopetamiento aristocrático. El no-muerto se convertía en masa. Porque la característica del zombi es ser masa, y ser nadie. El zombi nunca estuvo vivo. Lo que arroja un saldo metafísico: la vida no existe.
El principal horror del zombi es que va en manifestación, es decir, es un colectivo, por tanto, el zombi tiene argumento político. Entre los zombis no hay distinción social. El zombi es pobre. No hay líderes entre los zombis. Parecen comunistas mudos. Sí, son comunistas. O mucho peor: anarquistas. Además, han perdido la subjetividad del mundo burgués. Exactamente, son “anarcomoribundos”. Me hace gracia pensar en la posibilidad de que Lenin fuese el primer zombi de la Historia. Yo creo que los zombis incluso pudieran simbolizar la demonización naïf que la cultura popular americana hizo del bolchevismo.
No tienen ocio los zombis. ¿Qué hacen mientras no persiguen vivos? Se quedan por ahí tirados, en las calles. Son vagos, perezosos e inútiles. Se sientan en una butaca de autobús derruido y allí se quedan, a la espera de oler a carne humana o a la espera de oír algún ruido. No son capaces ni de ponerse la camisa por dentro del pantalón. Sus harapos representan el terror que nos inspira el Tercer Mundo. Porque el Tercer Mundo es un mundo de zombis. Estoy esperando una película de zombis musulmanes. Cualquiera se atreve con eso. Imposible. Hay zombis negros, chicanos, chinos, indios, pero no hay zombis musulmanes. ¿Zombis etarras? No sé. El cientificismo con que a veces se decoran estas películas es chiripitifláutico: que si es un virus que bloquea el cerebro, que si un mordisco te contagia, que si no haces ruido no se enteran de nada, y que por eso es mejor rematarlos con silenciosas flechas de ballesta.
A mí me gusta cómo el protagonista de The Walking Dead, el sheriff Rick Grimes dispara con su revólver. Me gusta cómo suda matando zombis. La esposa de Rick tiene un rollo con Shane Walsh, el amigo íntimo de su esposo. El lado de los vivos es bastante sórdido. Esto se lo inventó Romero, el hecho comprometido de que los vivos que luchan contra los zombis sean desleales y perversos. Igual quería Romero que dudásemos si estar con los zombis o con los supervivientes, o lo que es peor: que no advirtiéramos ninguna diferencia entre vivos y muertos. Esa es la parte que menos me gusta del reino de los zombis: su relativismo, su profunda desesperación, su apocalíptica mirada.
He vuelto a ver algunas viejas películas de George A. Romero. Son tan aburridas que casi me resultan conmovedoras, pero claro, no me dan nada de miedo. Ya nada me da miedo, será que me he hecho viejo. Vi una de 1985, titulada El día de los muertos. En ella, un científico loco consigue amaestrar un zombi. El zombi amaestrado parecía un mono que sabía coger un teléfono, empuñar una pistola y abrir las páginas de un libro. La cultura de la supervivencia extrema es patrimonio del cine estadounidense. The Walking Dead actualiza esa cultura, es una cultura de la tristeza, del pesimismo y del aniquilamiento. El zombi es una metáfora del miedo a todo, del miedo a la vida y a la muerte, de ese pánico generalizado, tras el 11-S. El zombi no existe. La muerte sí. Y la muerte es humana y racional. La muerte de los seres humanos no es ridícula, el zombi sí lo es. ¿Qué hacer con un zombi? Lo que siempre se ha hecho: darle una limosna, un euro para que se compre una Coca-Cola.



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MV, "Abc Cultural", 12-Noviembre-2011.

viernes, 11 de noviembre de 2011

ARTÍCULO DE LA REVISTA "QUIMERA", EN MI SECCIÓN "GRAN TURISMO", Número de Noviembre.



DURO, SÓRDIDO Y BARATO


Cuando Joy Division en la voz de Ian Curtis decide versionear “Sister Ray” de The Velvet Underground, allí, en ese momento, se produce un acto de energía artística trascendental. Para mí tan alto, históricamente tan duro, como cuando Lenin lee por vez primera a Carlos Marx. De hecho, ya no concibo a Lenin leyendo a Marx si no es desde un cuadro de Andy Warhol. La cultura Pop es la única cultura posible, esa es la cuestión. Esa cultura está en la música, está en el cine, está en la pintura, y sobre todo, está en la vida de la gente. Está muy metida en la vida de la gente. La gente es Pop, o afterpop, por decirlo a la manera de Eloy Fernández Porta.
Pero qué pasa con la literatura. Ay, amigos, esa es la última de la clase. La más tonta. La literatura se resiste. Lleva resistiéndose unos cincuenta años. Es muy aristocrática ella. Y en España esa resistencia es casi marca de la casa, una nueva reserva espiritual de occidente. Se nos dijo, de pequeñitos, que sí, que vale, que estaba bien que te gustase Bob Dylan, o incluso (y ya es incluso) la Velvet Underground, pero que te olvidases de eso a la hora de escribir. A la hora de escribir Dylan y la Velvet se tenían que quedar fuera. Que si querías algo así, en plan poesía, pero de verdad, pues Petrarca y la tradición clásica. Bien, pues eso es mentira. Una fea mentira. Una asquerosa mentira. ¿Qué diablos puede hacer un hombre como yo con Petrarca? Me da miedo y no entiendo nada. Y Ariosto, pánico me da. Y Horacio, yo no sé qué me da Horacio. Me parece un buen nombre para un bar de copas: vamos al Horacio, amor mío. Haremos el amor esta noche en los célebres lavabos del Horacio.
Un día el poeta y director de DVD Ediciones Sergio Gaspar, hombre bien ajeno al Pop, me dijo, sin embargo, lo siguiente: “la cultura Pop es la única cultura viva en Occidente hoy”. Se podría incluso decir, añado yo ahora, que la literatura que procede del Pop es la única literatura históricamente responsable. Si es que la responsabilidad histórica es un bien estético que interesa a la literatura. La cultura Pop está en el mundo o es el mundo, y en la literatura que procede de esa cultura hay lo que los antiguos llamaban “realismo histórico”. El cine de Luis Buñuel fue un cine Pop antes del Pop. Richard Wagner fue precursor del caos del Punk. Desde el Punk, desde los Sex Pistols, no ha pasado nada en el mundo. Terrible. Digo que pase algo de verdad, no sutilezas. Algo duro, sórdido y barato.
Porque si te gusta lo duro, lo sórdido y lo barato, ¿a quién demonios lees? En España, di, ¿a quién lees? Por eso yo me iba de la literatura, me iba ya. Dije “bah, tío, me duermo, que es que me duermo de verdad”. Entonces, me llamó Sergio Gaspar y me dijo “eh, Vilas, este es el momento, ya estamos maduros para el caos”. Esto fue en el verano del 2008. Estaba yo en una jodida piscina municipal de Zaragoza oyendo “Sister Ray” en el MP3. Era agosto. Una piscina municipal del extrarradio de Zaragoza es la única poética literaria que puede albergar en su dulce corazón un tipo como yo, claro. Mi literatura no se gestó en un castillo. Se gestó en una piscina municipal. Allí, y muy bien, eh.
Gaspar me dijo “Vilas, este es el momento, escribe, tío; a esa mierda que escribes le ha llegado su momento”. Ah, qué bien, parecíamos dos conjurados. Un mes después le di mi novela España y él la publicó enseguida, algo sorprendente. “Hay que darse prisa, igual el caos solo está maduro media hora o una hora a lo sumo, siendo optimista, una hora y cuarto”, explicó Gaspar, enemigo de las prisas. La única aspiración legítima de la literatura es el caos histórico, es el agrio consentimiento a la muerte y a la política, y es el amor puro. Pues sí, vamos a dejar un bonito suvenir de nuestro paso por la historia de la literatura española. Siempre hablando de cosas que no nos dan de comer. Maduros para el caos, sí.



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MV, Quimera, Noviembre de 2011.

jueves, 10 de noviembre de 2011

INGRAVIDEZ

Hay gente que es de derechas y ni lo sabe. Se creen que son demócratas, paladines de la libertad, etc. Ya es bien jodido ser de derechas y no saberlo. Claro que si no lo sabes, pues mira qué inconsciencia más poética y más chula, ¿no? Ser de derechas y no saberlo es lo último en tecnología ideológica de última generación.

PROGRAMA DE REFORMAS METAFISCALES

Para entender a Alemania y Francia, hay que ponerse en la piel de Alemania y Francia. Imagínate que a tu urbanización ha venido a vivir gente muy guay, pero que están todo el día pidiendo. Piden todo el rato y están todo el día vagueando, esperando que tú les arregles la vida. Un poco de orgullo, tío. Un poco de dignidad. Que no te lo imaginas, yo tampoco. Lo que hay que hacer es saquear Francia y Alemania. Ya dirigiremos nosotros la Peugeot y la Mercedes. Luego saquearemos USA. Y China ni la saquearemos, es muy fea.

martes, 8 de noviembre de 2011

EL DEBATE

RESUMEN DEL DEBATE DE AYER


CAMPO VIDAL: Hablemos de los pobres.


RAJOY: Voy a poner a trabajar a todos los pobres, sin distinción de raza o sexo, a trabajar mucho pero a cobrar poco, tal vez muy poco; pero trabajar, trabajarán.


RUBALCABA: Amo a los pobres. Yo soy pobre. Venid conmigo, hermanitos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

MÁS SOBRE "MELANCHOLIA"

1.-Hay un momento espléndido en "Melancholia", cuando Justine le dice a su hermana Claire que "no hay vida más que en la tierra, lo sé", descartando así de una forma tan hermosa y tan precisa la vida extraterrestre que de repente el espectador comprende que la vida fuera de la tierra es solo un cuento para niños tan asustados como tontos.




2.- En realidad, "Melancholia" es el triunfo de la cultura europea frente a la cultura de los Estados Unidos. Es un renacimento de Europa muy poderoso. Pero será un hecho aislado, imagino. No tendrá continuidad en otras obras demoledoras e importantes, qué pena. Todo lo mejor de la cultura norteamericana sale tocado de puerilidad, de imprecisión, de vaguedad y de vulgaridad después de ver "Melancholia".


3.- "Melancholia" es lo que el euro necesita. Solo la cultura puede salvar la moneda única. Los políticos no saben.

sábado, 5 de noviembre de 2011

"MELANCHOLIA" DE LARS VON TRIER

Acabo de ver "Melancholia". Es una película extraordinaria. El fin del mundo más hermoso y más sencillo que se haya filmado jamás. Lars von Trier convierte a todos los directores y guionistas que han filmado y argumentado el fin del mundo antes de "Melancholia" en pobres diablos sin imaginación y sin humanidad. Lars von Trier ha hecho con el cine hollywoodiense de ciencia ficción y de los meteoritos que arrasan la tierra lo mismo que Cervantes con las novelas de caballerías.

Un director como Lars von Trier arruina y humilla artísticamente a todos los directores de cine que tienen la desgracia de ser sus contemporáneos.

"Melancholia" desenmascara el cine alienado de ciencia ficción de Hollywood. Nos hace humanos, frente a ese cine de Hollywood que nos convierte en mierda.



jueves, 3 de noviembre de 2011

ENTREVISTA A PLATÓN SOBRE LA CRISIS GRIEGA



PLATÓN: Hombre, Vilas, el célebre y guapetón hispano, a ti tenía ganas de verte. Ya he visto que hablaste con el depravado de Aristóteles.
VILAS: Sí, quería también conocer su opinión sobre la crisis griega y el referédum de Papandreu.

PLATÓN: Mira, Vilas, Aristóteles parece un hombre del siglo XIX. Es como un Carlos Marx del Mediterráneo. Quiere devolvernos a la autarquía del dracma. Es decir, dejarnos a merced de los turcos. Papas se ha vuelto loco, solo quiere salvar su culo. Pero pronto no habrá ni culo que salvar. No quedará ni la idea pura de culo. Acabarás viendo a Papas con turbante. Los turcos nos invadirán otra vez si la Mercedes Merkel nos abandona. Y no vendrá Lord Byron a liberarnos, porque ya no hay Lords Byrons por el mundo.

VILAS:¿Tampoco quedará la caverna?

PLATÓN: Sin el rescate alemán, a tomar por culo hasta la caverna. Sabes qué pasa, dulce hispano, que a Aristóteles nunca se le dieron bien los idiomas. El no habla alemán. Yo sí, perefectamente. Yo creo en la Mercedes Merkel y en la Philips, ideas puras ambas.

VILAS: Oiga, no me toque la mano. Al menos, Aristóteles no me metía mano.

PLATÓN: ¿No te gusta el Amor, hermoso hispano?

VILAS: No sé. Mejor hábleme de la crisis griega.

PLATÓN: Mira, o Alemania o el regreso al siglo XIX. Ya sabes: la autarquía, a comer verduras y patatas y a pescar todos los días, a vestir la ropa del abuelo, y a vivir en cabañas. ¿Qué te parece?

miércoles, 2 de noviembre de 2011

ENTREVISTA A ARISTÓTELES SOBRE LA CRISIS GRIEGA

ARISTÓTELES: Hombre, Vilas, qué bien, un hispano.
VILAS: Venía a preguntarle su opinión sobre el referéndum de Papandreu, ya sabe, el asunto de las nuevas medidas de ajuste exigidas por la Unión Europea.
ARISTÓTELES: Mira, Vilas, consultarle al pueblo siempre será una verdad aristotélica. Es mi pueblo. Papandreu hace bien. Le ha costado al hombre, eh, ya lo creo. Tuve que hacerle una visita nocturna, en sus sueños, hace unos días. Le dije “Papas, estás tonto o qué, pregunta a tu pueblo, como no lo hagas te mando a los aburridísimos fantasmas de Platón, Pitágoras y Parménides a que te den de hostias dialécticas todas las noches que te queden de vida, cobarde, que eres un cobarde”. Papas me ha hecho caso, claro.
VILAS: ¿Qué pasa, mal rollo con Platón y todos esos?
ARISTÓTELES: Eso a ti no te importa, hispano, que eres un hispano. Mira, Vilas, la filosofía de Platón es como el sexo de la Merkel, un misterio arcangélico en trance de ser una ociosidad pasiva.
VILAS: ¿Y qué puede pasar?
ARISTÓTELES: Mira Vilas, Papas, sin quererlo, ha encontrado la herramienta del cambio. No va a pasar nada. La única fuerza respetable es la fuerza del trabajo. Los mercados solo son privilegios criminales sobre la fuerza del trabajo. Lo único que va a pasar es que la clase media no podrá cambiarse ni de coche, ni de móvil, ni de microondas una larga temporada. Habrá que renunciar a esas cosas, pero lo haremos encantados, porque, créeme, esas cosas eran falacias de los mercados. A la gente normal no le va a pasar nada porque los mercados se pongan histéricos, eso lo sabe hasta Platón, que está todo el día preguntándose por la naturaleza napoleónica del alma inmortal de Sarkozy.
VILAS: ¿Y qué haremos entonces, si no podemos cambiarnos ni de coche ni de móvil?
ARISTÓTELES: Que qué haremos. Hispano, mira que eres hispano. Pues qué vamos a hacer, idiota, esto haremos: leer a los griegos en ediciones de bolsillo. Por tres euros tienes el ocio y la vida más alta al alcance de tu mano. Leer a los griegos, eso haremos, con eso será suficiente. Ten en cuenta que solo mi obra completa puede llevarte más de un año de lectura, a seis horas diarias. Toda una vida de conocimiento a precios populares. Y ya si te dedicas a leer la obra de Platón ni te cuento, con ese te mueres sin pasar de hoja.
VILAS: Claro, perfecto, madre mía.
ARISTÓTELES: jodido hispano, ay. No te olvides de pagarme el café, no llevo suelto, querido Vilas.

martes, 1 de noviembre de 2011

MI TRADUCCIÓN DEL POEMA "RIMBAUD" DE W.H. AUDEN

RIMBAUD

Las noches, los túneles de los trenes, el cielo maligno,
Sus horribles amigachos nunca lo supieron;
Pero en este chaval la mentira de la literatura
Reventó como una tubería helada: el frío nos trajo a un poeta.

Las copas que le pagaba su lerdo y lírico amigo,
Sus cincos sentidos que saltan en pedazos, sistemáticamente,
Pusieron fin a la vaguedad del mundo;
Hasta que de la poesía y de la perdición se apartó con ganas.

El verso era una iluminación especial del oído;
Nunca fue suficiente la honestidad; otra vez
El infierno de los niños: había que intentar otra cosa.

Ahora, atravesando África al galope, soñó
Una vida nueva, tener un hijo, ser un ingeniero,
Una verdad normal para hombres que mienten.

lunes, 24 de octubre de 2011

En la presentación de "Hacerse el muerto" (Páginas de Espuma).

Andrés Neuman y Manuel Vilas, en la librería "Los Portadores de Sueños" (Zaragoza), presentando el libro de Neuman "Hacerse el muerto", 21 de octubre de 2011. Foto de Mireya García.

domingo, 23 de octubre de 2011

JOY DIVISION

Santo Dios del Cielo, que nos diste a Joy Division y la voz de tu mismisimo hijo Ian Curtis, bendito seas. Te damos gracias en este domingo sagrado. Sabemos que Ian Curtis se sienta a tu diestra y su voz volverá a oírse el día último del mundo.

sábado, 22 de octubre de 2011

SE ACERCA EL PRÍNCIPE FELIPE

El hecho de que haya sido el Príncipe Felipe el encargado de valorar el fin de ETA indica que Juan Carlos I se va, o se va en breve. Felipe is coming. Felipe y Leonard Cohen, mira qué bien. Adiós a Juan Carlos I y Plácido Domingo.

LAS ARENAS DE LIBIA

El linchamiento de Gadafi es aviso de barbarie, de continuidad de la barbarie. El nuevo gobierno libio tenía que haber hecho lo imposible por sentar a Gadafi ante un tribunal de justicia, y no lo ha hecho. Reina el caos, como dice Lars von Trier.

viernes, 21 de octubre de 2011

LOS TRES NAZARENOS

Acabo de ver el video de los 3 nazarenos. Los tipos hablan de España y de Francia. Pase lo de España, pues, en fin, nazarenos son. Pero me hace una gracia infinita que los 3 nazarenos le digan a Francia lo que tiene que hacer. Jaja, Francia. Madre mía. No saben qué es Francia. Van a cambiar enseguida a Voltaire por Sabino Arana. Un respeto a la cultura, copón bendito. El video de los 3 nazarenos es incultura franquista.

sábado, 15 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

"NUNCA TE QUISE" (artículo publicado en la revista QUIMERA, en mi sección GRAN TURISMO)




NUNCA TE QUISE






Ahora releo capítulos de libros; fragmentos de libros que me alegran fuertemente la vida. Alegrar fuertemente la vida es el objetivo de la literatura, porque la literatura debe ser sexo, si no, no es nada. El sexo y la nada, así se tenía que haber titulado aquel mamotreto de Jean Paul Sartre. La destrucción o el sexo, así se tenía que haber titulado aquel libro olvidado del olvidado Vicente Aleixandre. Me exalta ese fragmento del Gran Gatsby cuando, en un salón del Hotel Plaza de Manhattan, Daisy le dice a Tom, su marido, que no le ama. “No te amo, tío, entérate”, qué bien. Están delante la bella Jordan, el narrador, Nick Carraway y, por supuesto, el gran enamorado Jean Gatsby. Me conmueve Francis Scott Fitzgerald y ese fragmento too romantic del Gran Gatsby. Es un diálogo lleno de amor a la vida. Es jodidamente bueno ese fragmento de la novela. En realidad, esa escena justifica toda la novela. Lees ese fragmento y te entran ganas de invadir Polonia. Con el tiempo, de los libros que amamos solo nos interesan cuatro o cinco páginas. Pues muchas son las páginas escritas por los hombres, y pocas las horas de nuestras vidas.
Dile que no le has amado nunca, insiste Gatsby, anda, Daisy, dile a tu marido que siempre me has querido a mí y no a él. Es una escena maravillosa. Imagínate, una mujer le dice a su marido, delante de su amante, que no le quiere, en una tarde de verano sofocante, en la ciudad de Nueva York, en los años veinte. Daisy tiene que decirle a Tom estas tres maravillosas palabras: “Nunca te quise”. Pero el amor acaba dando igual, y esa bruja de Daisy sigue con ese pedazo de idiota de su marido. Y Daisy, al final, no quiso a ninguno de los dos, ni al idiota de su marido ni al loco de su amante. Así son estas mujeres de la literatura. Pero es muy bonito. Todo es excelente en el mundo de la literatura. La desdicha es excelente, el desamor es excelente, la muerte es excelente. La literatura es la excelencia. Y además, Gatsby está en la cumbre del mundo porque está enamorado, y en el fondo qué más da que te quieran o no te quieran. Lo importante es ser Dios, como Gatsby. Lo importante es ser literatura. Eso nos dice Scott Fitzgerald, y yo estoy de acuerdo con él. Mucho sabía Francis de la vida, si no sabes de la vida, no escribas nada. Es mejor así. Por eso Scott se mató bebiendo.
Daisy ha hecho que me acuerde de Anna, la protagonista de una película de Louis Malle titulada Damage. En España se estrenó con el título de Herida. La película de Malle y la novela de Scott Fitzgerald tratan el mismo tema. El tema del “nunca te quise”. Jeremy Irons descubre al final de Damage que su Anna, interpretada por Juliette Binoche, era una mujer vulgar y corriente. Una hijadeputa normalita. Irons destroza su vida, causa la muerte de su hijo, por una mujer idiotizada. Gatsby lo mismo. Los dos son dos personajes cervantinos.
Porque todo esto ya lo dijo el mayor energúmeno que haya dado la literatura universal: claro, Cervantes. Bueno, el asunto es que no le hicimos caso, a Cervantes. El célibe Don Quijote alucina con las mujeres. No ve lo que son. Gatsby y Jeremy Irons siguen alucinando con las mujeres. Al hecho histórico de alucinar con las mujeres, los hombres, que somos los que hemos construido la historia de la cultura occidental, lo hemos llamado Romanticismo. Ya sabéis, acordaos de las célebres y patrióticas golondrinas del tuberculoso/sifilítico. Al tuberculoso/sifilítico tampoco lo quisieron las mujeres. También es de la cofradía del “nunca te quise”. Me encantan estos versos, este gran himno a la sífilis y al amor sin condiciones:


Una mujer me ha envenenado el alma,
otra mujer me ha envenenado el cuerpo;
ninguna de las dos vino a buscarme,
yo de ninguna de las dos me quejo.


Ni Daisy ni Anna fueron a buscar a sus enamorados. Ellas estaban muy tranquilas en sus casas, tomando el sol. Ellas dos crecieron en los cerebros de sus novios como dos grandes idealizaciones. Bécquer, más cervantino que Fitzgerald y que Louis Malle, no se queja. No te quejes nunca del “nunca te quise”. Bécquer, eres un santo. Si a las mujeres les hubieran permitido construir la historia de la cultura occidental, tal vez los hombres seríamos unos hijosdeputa y ellas unas diosas enamoradas. Ellas serían Gatsby y nosotros Daisy. Ellas Don Quijote y nosotros recipientes sifilíticos vintage. No damos para mucho como especie política. Así que, en conclusión, me gustaría ser una mujer. I want to be a woman. Mejor Santa Vilas de la Cruz. Ser hombre es viejuno. Lo cool es ser mujer. Sí. Me voy a morir sin ser mujer, y eso me está matando.

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Quimera, octubre de 2011.

martes, 6 de septiembre de 2011

"CERNUDA ENAMORADO", EN LA REVISTA "QUIMERA"



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"Quimera", Septiembre, 2011.

martes, 30 de agosto de 2011

MAS VERSOS DE WALT WHITMAN

El desembarco, la fundación de ciudades nuevas,
El viaje de de los que buscaron otra Nueva Inglaterra y la hallaron,
Huir hacia donde sea,
La colonización de Arkansas, Colorado, Ottawa, Willamette,
El lento camino, la comida escasa, el hacha, el rifle, las maletas;
La belleza de toda la gente, la belleza de los valientes, de los temerarios,
La belleza de los chicos del bosque, la belleza de los leñadores
Con sus rostros inocentes y salvajes;
La belleza de la independencia, de la perdición,
La belleza de los actos solos, intransitivos.

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(La traducción del inglés es, por supuesto, mía).

lunes, 29 de agosto de 2011

UNOS VERSOS DE WHITMAN PARA EL LUNES



Walt Whitnan, yo soy el universo y también soy el hijo de Manhattan,
turbulento, festivo, sensual, comiendo y bebiendo y engendrando,
siempre al lado de todos los hombres y de todas las mujeres, al lado, sí,
sin decadencia,
sin modestia ni inmodestia.

Tirad al viento las cerraduras de las puertas.
Que no haya más puertas.

Quien degrada a otro es a mí a quien degrada.
Y todo lo que fue hecho o dicho en mí descansa.

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La traduccón del inglés es mía.
Me estoy dando cuenta de que me tengo que traducir la literatura que me gusta para que me guste de verdad. Me encanta traducir a Whitman. Y lo hago bien.

viernes, 26 de agosto de 2011

EL GRAN POETA JOSÉ LUIS PIQUERO ESCRIBE SOBRE "AMOR" (REVISTA "CLARÍN")


TERRORISTA DE LA FELICIDAD


Amor. Poesía reunida, 1988-2010. Manuel Vilas, Visor, 2010, 256 páginas.



“No concibo el amor sino como una exaltación de los MacDonald’s, de la música Pop, de las circunvalaciones que cercan las ciudades de la tierra, de la anarquía [...], del humor irreductible, de los talleres de chapa y pintura, de las fábricas de muebles y de la ropa interior de algodón suizo de la princesa doña Letizia; el amor como un himno a los coches, al dinero, a la prostitución, a los comunistas”. Las palabras son del propio Manuel Vilas (Barbastro, 1962), pertenecen al prólogo de Amor y resumen perfectamente el espíritu de su poesía: exaltada, irónica, desafiante, distinta. Y vitalista y apasionada. Estamos ante uno de los poetas españoles contemporáneos más originales y más radicales, y esta poesía reunida es una buena ocasión para comprobarlo.Amor se inicia con algunas muestras de la arqueológica poética de Vilas, poemas que el mismo autor califica como “de aprendizaje” y que realmente no aportan demasiado al conjunto, salvo la posibilidad de comprobar cómo su estilo de madurez ya apuntaba vagamente en ellos (“París” o “Noche de reyes” casi podrían formar parte de su primer libro importante, El cielo). Es curioso: la mayoría son poemas muy aceptables. Sólo que palidecen al lado de la enorme potencia expresiva de su obra mayor.Porque es a partir de El cielo (2000) cuando irrumpe esa voz inconfundible, ese “sello Vilas” tan nítido y característico. Desolación, irrefrenable apetito de vivir, humor, crudeza, golferío, cinismo y grandes dosis de encubierta ternura son los rasgos que definen al personaje que protagoniza estos poemas: un veraneante perpetuo que sólo sabe castigarse, celebrar la existencia, gastar el dinero en lo mismo que se lo gastan los turistas de todo tiempo y lugar, desear sin tasa a las mujeres y ansiar la muerte, pero una muerte al sol y junto al mar, después de haber amado mucho. Frívolo y profundo, descreído de los grandes relatos pero no de los pequeños placeres, de este personaje podría decirse lo mismo que de aquel de Carlos Marzal que trataba “por igual la muerte y los escotes”. En textos como “El desconocido” puede resultar brutal; en otros, como “El enamorado”, cálido y conmovedor: un niño equivocado, un libertino sentimental, siempre al borde de hacer algo drástico: suicidarse o enfundarse un traje de verano e ir a recorrer la playa.Casi todos los atributos fundamentales de El cielo vuelven a aparecer en su siguiente libro, Resurrección (2005), en donde la máscara deja paso a un personaje más nítido y realista: el propio Vilas, que aparece a menudo con su propio nombre y que se asemeja bastante al bebedor terminal, hedonista y dandy de la obra anterior, pero más cotidiano. Es el momento de mirar alrededor y describir este mundo sórdido y brillante, el mundo de las hamburgueserías de plástico y la pobreza extrema, de los saldos y de la literatura. Si un rasgo inequívoco de todo intelectual que quiera sentar cátedra es el rechazo de la cultura popular y los superficiales entretenimientos del pueblo, está claro que Vilas pretende sentar cátedra en otras aulas. Sus poemas son endechas de amor a las cajeras de los supermercados, reflexiones sobre las pequeñas isletas de colorines del consumismo, cantos a los héroes más míseros: el Perry Smith de A sangre fría o el músico fracasado Doug Yule, a quien sus propios compañeros de la Velvet Underground no miraban a la cara. También los poetas, como Pound o James Joyce, fotografiados en sus momentos menos sublimes. Vilas se ríe de todos ellos (y de sí mismo) y para todos ellos tiene una infinita comprensión, un desmedido amor. ¿Y cuál es la dicción de esta voz insumisa y apasionada? La única posible: largos poemas de largos versos, afán narrativo, coloquialismo extremo, prosaismo, pero también una constante inventiva verbal que salpica los textos de brillantes intuiciones, que deja al lector sin aliento, como tras una sacudida.Calor (2008) es hasta ahora su último libro y se inicia con dos poemas muy significativos. El primero, “La lluvia”, es una particularísima e irreverente crónica de la boda de los Príncipes de Asturias, un tema que muy pocos poetas españoles se plantearían siquiera considerar. Del segundo se puede decir lo mismo: una oda al viejo coche del que uno se desprende para comprarse el último modelo, plan Prevert de por medio. Nuevamente el humor, una conmovedora ternura y un profundo tono elegíaco, nunca exento de sarcasmo y autoparodia. Nada en estos y en los demás poemas es lo suficientemente elevado como para no ser puesto en solfa y nada es lo bastante insignificante que no merezca una revisión, una búsqueda de su íntimo sentido.Desbordante, cáustico, iconoclasta, también emocionante y conmovedor, Vilas es una especie de francotirador amoroso, un terrorista de la felicidad que no pretende contribuir al orden moral del mundo sino, quizá, afirmar su irreductible libertad y decir lo que le da la gana. Diciéndonos, de paso, muchas cosas importantes sobre nosotros mismos. Indispensable.
José Luis Piquero
(Reseña publicada en el número 94 de la revista Clarín).

miércoles, 17 de agosto de 2011

BENEDICTO XVI

El traje santo de Benedicto XVI, el que llevará en Madrid, es un diseño encargado por el Vaticano a la NASA (con participación de la empresa española Zara). Lleva un sistema de refrigeración interior, muy sofisticado, que genera una temperatura ambiental de 21,5 grados (se puede regular) en torno al cuerpo del Santo Padre. Hay una opción facial, que también será utilizada, que reduce la temperatura de los rayos solares que se estrellan contra la cara del Pontífice. El bonete es si acaso la parte más maravillosa del traje, produce además de la temperatura adecuada, un leve y misterioso masaje en la cabeza, invisible a los fieles. El infame calor español será vencido por el Bien Absoluto. Ni una gota de sudor habrá en el rostro de la Divinidad. Solo perfección y equilibrio, espíritu y serenidad. No habrá ni rastro de los culpables fluidos de la carne. Ni un segundo de indeseada sudoración. Grandeza y perdón y alegría. Vencimiento del maligno clima del Sur de la Gran Europa del Norte. El traje se activa por la voz del propio Benedicto XVI. Él dice: "21,5 grados, oh, Señor", y el traje se pone en funcionamiento de una manera suave y delicada, y en cuestión de segundos alcanza la temperatura ideal para decir la Buena Nueva.

martes, 16 de agosto de 2011

34 AÑOS DE LA MUERTE DE ELVIS.




BARRANCO DE LA PEONERA, RÍO ALCANADRE (HUESCA).

Ayer lunes, 15 de agosto de 2011, descendí el barranco de La Peonera (Huesca). Con mi traje de neopreno muy azul y mi casco muy negro, descendí unos 3 km de cuevas, de saltos de agua, de pozas secretas, de piedras que arañaban mi rostro radiante. Cárceles de piedra para el buen Vilas. No comí nada. Bebí un trago largo de tus propias aguas, buen Alcanadre. Aguas desconocidas. Aguas en las que nunca había estado. Aguas siempre en la oscuridad. Hay pozas de más de cuatro metros de profundidad. Imposible tocar el fondo, ni aun alargando mi brazo como si fuese una serpiente saliendo de un cuerpo humano. Río Alcanadre, eres tan misterioso y tan verdadero como la Luna, o como Marte. Río Alcanadre, que Dios te bendiga. Siempre estabas allí, y yo no lo sabía. Esperándome doscientos mil años llevabas tú, sin moverte, enamorado. Eres fuerte y loco. Pareces un Vilas, tío. Cuando estaba dentro de ti, sonaba música de Ricardo Wágner.

viernes, 12 de agosto de 2011

LLAMADAS

Todos estamos hablando por teléfono. Mientras yo hablo con mi madre, Obama habla con Merkel. Juan Carlos I marca el número de su hijo, que está en un velero en el Mediterráneo. Cómo estás hijo mío. Yo marco el prefijo de Huesca. Vete a saber qué prefijo marca Obama. Lou Reed está telefoneando a su tía nonagenaria y hablan de la crisis y de esa chica que se ha muerto, Amy Winehouse. Mucho ruido en el mundo, hijo mío, dice la tía de Lou Reed. Mi móvil ya no me gusta. Es demasiado antiguo. Todos estamos hablando por teléfono. Hola, papá. Hola, hijo mío. Un pastor de Plan llama desde el móvil a sus hijos y les dice qué santa mañana de calor hace hoy. Mis padres llaman a mi hermano. Mi hermano telefonea a mi hermana. Mi hermana se está duchando y no oye el teléfono. Putin telefonea a su hijo que está de fin de semana en París con unos amigos y lo coge la novia de su hijo: colega, tu hijo es de puta madre. Putin se pasa las horas mirando el teléfono rojo y haciendo submarinismo. Qué jodidamente rojo es este teléfono, piensa Putin. Putin coge el teléfono rojo y marca un 906. No dejes de llamarme nunca, amor mío. Siempre estoy esperando una llamada. Estoy muy triste, no me llama nadie. Llámame ahora. Ahora mismo. Llámame y dime que vamos a querernos mucho esta noche.

sábado, 6 de agosto de 2011

UNA CONVERSACIÓN CON EL VERANO

Vilas estaba nadando, en mitad delMediterráneo, o eso le parecía a él, porque al fin y al cabo no debía de estar a más de cien metros de la costa de Peñíscola, mar adentro. El sábado 6 de agosto de 2011 el verano, saliendo del agua, le habló a Vilas.
VILAS: ¿Quién eres?
VERANO: Soy el verano. Te has puesto muy moreno. Estás, Vilas, enormemente bronceado, pareces el Conde Drácula. Ya casi eres negro. Jaja, tranquilo, es una broma absurda. Nadas muy bien, gracias a mí, que aumento las temperaturas de las aguas marinas para que tú disfrutes, para que seas feliz y glorioso.
VILAS: Dime qué quieres.
VERANO: He venido a decirte que hoy mismo, este sábado 6 de agosto, a las 6 de la tarde, he comenzado a morir. Me estoy muriendo. Aun no se nota, pero ya ha empezado mi destrucción, y el venenoso otoño ya desciende desde la remota atmósfera. Es terrible, Vilas. El mediodía es dolor.
VILAS: Lo sé, verano. ¿Quieres llorar?
VERANO: Sí,
Lascia Ch'io Pianga.
VILAS: Lloremos juntos, hermano mío.

jueves, 4 de agosto de 2011

GEORG WILHELM FRIEDRICH HEGEL EN PEÑÍSCOLA.

VILAS: Coño, Federico Hegel, qué alegría verle a usted aquí, en Peñíscola, disfrutando del verano español y del Mediterráneo.

GWF HEGEL: Hombre, Vilas, qué sorpresa. Veo que va usted provisto de sombrilla, crema bronceadora, Ray-Ban clásicas, bañador de bermuda floreada, y sandalias. Es usted increíble.

VILAS: Y usted se está comiendo unas sardinas a la plancha.

GWF HEGEL: Era lo más barato de la carta.

VILAS: ¿Y a qué ha venido a Peñíscola?

GWF HEGEL: Bueno, en realidad, estoy recorriendo todo el Mediterráneo español. Hoy estoy en Peñíscola, sí, pero mañana estaré en Gandia, y ayer estuve en Salou, y dentro de poco en Marbella. Voy y vengo, recorriendo el Mediterráneo en agosto. Es fascinante. Tanta gente casi desnuda. Me gustaría tener un barco. Ya le digo, de Cadaqués a Tarifa, echando un vistazo, subiendo y bajando, llamando a las puertas de este cielo español.

VILAS: Es la fenomenología de la carne al sol, un espectáculo visual.

GWF HEGEL: La gente parece muy feliz y parece gente honesta. No me haga caso, buen Vilas, usted es un hombre joven; vaya, Vilas, no se demore por mí, vaya a bañarse y deje a este fantasma llorar en paz. Llorar ante esto. Lascia Ch´io Pianga.

VILAS: Parece usted un hombre enamorado. ¿Quiere que lloremos juntos?

GWF HEGEL: Se lo agradezco infinitamente. Sí, quiero.

martes, 2 de agosto de 2011

ME ENCANTA MI ORDENADOR.


Está vivo. Es como Herbie.